Cómo hemos cambiado

Publicado por mintmelon el 8 junio, 2010

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  Desde que era muy niña, siempre he sentido una gran atracción por la moda, el estilismo, la feminidad y todo lo que ello conlleva. Envidiaba y consideraba bello todo aquello que se gana por derecho al pasar de niña a mujer y que todavía era para mi inalcanzable.

  Quería maquillarme, llevar tacones y bolso, ponerme la bisutería más exagerada del mundo, y apestar a perfume. Quería un pecho enorme para ponerme escotes de vértigo, plumas, transparencias y cuero, quería las uñas largas para poder soplar después de pintarlas, quería que mis anillos chocaran unos contra otros al aplaudir clin, clin, clin…

Me fascinaba lo exagerado, lo imposible, lo prohibido, encontraba belleza en todo y todos los que me rodeaban y ansiaba algún día poder llegar a ser así.

   Hoy ya soy adulta, ya puedo ponerme lo que quiera, pero he cambiado, casi nada ni nadie me gusta, sigo 1 de cada 10 tendencias que salen, me he vuelto crítica, avinagrada, ¿Tal vez no he sabido disfrutar del momento que tanto ansié porque me cansé de esperarlo? , ¿Tal vez he admirado tantas cosas inmerecidamente que he perdido la perspectiva?.

   No creo, Probablemente he tomado mi camino, he decidido lo que me gusta y lo que no, he definido mis gustos, descartando aquello que no va conmigo, he perfilado mi personalidad, pero no puedo evitar que en ciertos momentos en los que la negatividad se apodera de mi, echar de menos a esa niña que veía belleza en todo lo que le rodeaba.

En mintmelon queremos rodearte de cosas variadas, de tendencias y de opciones para que escojas aquello que te haga sentir la mujer que de niña quisiste ser, o no.

Mintmelon es una marca de venta exclusivamente online, llegamos a cualquier parte del mundo, si tienes alguna consulta contacta con nosotros aquí, te proporcionaremos un asesoramiento personalizado.

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5 Comments to “Cómo hemos cambiado”

  1. Mandrágora Says:

    Que bonito texto. Por momentos sería guay volver a ser pequeño, aunque yo sigo teniendo los mismos sueños y las mismas esperanzas…

  2. Ana Says:

    Jajaaa, ¡qué bueno!

    Yo no era mucho de “disfrazarme” de chica mayor, pero sí he resoplado de alivio al librarme de esos grandes estilistas: la madre anticuada (la que nunca entiende el roto en el pantalón porque “se lleva”) y el padre censor (al que siempre le parece demasiado escote y muy poca falda)

  3. pink Says:

    Dios, qué recuerdos, remangándome la falda del uniforme y pintándome a escondidas… y ahora que puedo me da tanta pereza, jaja. Qué post tan bonito.

  4. Irene Says:

    Yo era totalmente al contrario, todo un chicarrón. Con los años se ve que me cansé y me pasé al bando de las chicas, aunque…aunque entre tanto seguir la moda, las tendencias por gusto y pasión estña mi chico interior que juega a las consolas y sabe algo de fútbol :)

  5. Yolanda Says:

    Siiiiii…, era como tú, muy presumida ( bueno, ahora que lo pienso ahora tb), me encantaba maquillarme, vestirme de mayor, tacones de mi tía( diez números más grandes), bolso, bisuteria variada…
    Si, hemos cambiado, maduramos, tenemos criterio y personalidad, y no es malo, simplemente perdemos la ingenuidad, la inocencia:todo estaba bien.
    Bueno, hasta que llegaban las hermanas mayores, para decirte lo horrorosa que ibas, ….y ahora también, ahí está el kit de la cuestión; ellas van como creen que deben ir y yo voy como quiero ir, tal y como soy.
    Muy buena reflexión, un besazo.