La teoría del videoclip

Publicado por mintmelon el 25 febrero, 2010

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  El paso del tiempo es inversamente proporcional a la vergüenza que sientes. 
 
   Así, con esa afirmación comienzo este post, y es que si con 13 años nos daba vergüenza que nuestro padre nos cogiera de la mano por la calle y a los 18 tropezar en un centro comercial era un tragedia, con el paso de los años este tipo de cosas carecen de importancia y comprendemos que lo mejor de la vida es disfrutarla con alegría sin que cierto tipo de situaciones más o menos vergonzosas nos estropeen la existencia.

     Una de esas situaciones en las que a menudo nos auto limitamos y nos sentimos cohibidos es en el baile, desde la más tierna adolescencia imaginamos que algún día seremos protagonistas de los glamourosos videos clips que vemos con admiración y pensamos que ya adultos dejaremos boquiabiertos a más de uno y una con nuestras majestuosas coreografías. En nuestra mente gozamos de una increíble flexibilidad y coordinación, una seguridad y carisma que hace que dos cachas apoyados en la barra sientan el irrefrenable impulso de cogeros al unísono  por los brazos y elevarnos hasta casi rozar el techo como auténticas divas.

    Diréis que  mi imaginación estaba disparada en la pubertad, y tal vez tengáis razón pero honestamente reconozco que , muchos, muchos años después, sigo fantaseando, ahora de forma algo más realista, cuando tengo mi momento musical del día, en el coche camino del trabajo.
 
   Desafortunadamente, llegado el Viernes noche, cuanto tenemos la oportunidad de explayaros, de hacer la fantasía realidad, de disfrutar de forma libre de nuestros deseos ocultos olvidando el que dirán, preferimos tal vez por miedo, evitar llamar la atención, los movimientos bruscos y nos limitamos a hacer un corrillo y a mirarnos los unos a los otros, nos puede el miedo a que nos tachen de frikis.
 
   Pero somos frikis, y tarde o temprano nuestras rarezas frustradas en tiempos pasados, salen a la luz cuando la madurez nos trae junto con la celulitis y las patas de gallo, toda la jeta que la adolescencia no arrebató. Tal vez nuestra vida no sea un musical, ni seremos las estrellas del Mouline Rouge, nisiquiera las de nuestro barrio, pero no nos quitarán el poder bailar con la ilusión y esperanza de que algún día suceda.
 
   Hagamos un ejercicio de memoria y recordemos aquel estupendo capítulo de Friends en el que Phoebe corría como cuando era pequeña…cuanta razón tenía, porque nosotros sabíamos que era una de las mejores sensaciones del mundo, dejar que los pies te lleven…En que momento decidimos llevar nosotros a los pies?
 
 
  
  En esto mismo se basa la teoría del videoclip y no es más que utilizar el baile como terapia, como liberación de adrenalina con las mismas ganas e ilusión que cuando recién descubierto el poder de la  música, hacíamos nuestro propio video encerrados en el cuarto y dejando que la imaginación nos hiciera protagonistas de nuestras propias fantasías.
 
  No importa cuales son tus gustos musicales, no importa el ambiente por el que te mueves, porque cada un@ tiene sus preferencias y todas son respetables. Esta es una de mis canciones predilectas para dejarme volar y volverme loca,Porqué? porque la letra es absurda, tiene un ritmo brutal,  y lo más importante, no me evoca recuerdos trascendentales.
 

  
  Así que os animo a todos y a todas a que hagáis el videoclip, porque con la misma ilusión con la que hacemos el ritual en casa ( véase el post anterior), no debemos dejar que se pierda cuando salimos de ella.
   Sabéis que en mintmelon tenemos una gran selección de prendas que te harán sentir como una estrella de la música, y además ahora con grandes descuentos en muchas de ellas.
   Mintmelon es como un baile que transmite emociones, contacta con nosotros si tienes alguna duda o sugerencia en info.

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5 Comments to “La teoría del videoclip”

  1. Tina Says:

    Felicidades, sea cual sea la situación que estés pasando, escribes como si te dedicaras a ello en exclusiva. Maravillosa

  2. Antia Says:

    … y lo genial que es ese instante, en el bar de siempre (o donde sea) en el que empieza a sonar TU canción y ya no puedes parar de saltar, gritar la letra y convertirte en una poseída durante tres minutejos de nada!

    Mi inseparable iPod es el único testigo de mis geniales bailes por casa, con las pantuflas puestas y las gafas… una lástima que las calles de Vigo se pierdan mis geniales bailes. … Ver más

    Qué quiero yo? hacer esto: http://www.youtube.com/watch?v=tgVNgYXFi_Q es maravilloso!!!!
    Hace 10 minutos ·

  3. Yolanda Says:

    Pues sí,me siento totalmente identificada con lo dicho, efectivamente sigo siendo la misma que cuando era pequeña haciendo mis videoclips en casa; en la habitación, pasillo, cocina… todo el piso se convierte en una gran discoteca a mi servicio, hago una coreos que lo FLIPAS. Y sí, soy frifi, muy friki, y me encanta.
    Pero efectivamente llega el fin de semana y nos tenemos que controlar un poquito( por el qué dirán), pero aún así me libero bastante, esa sensación de disfrutar con la música que me gusta no me lo quita nadie. Es mi momento!!VIVA EL VIDEOCLIP!!!
    Nueva sesión, este fin de semana: A BAILAR!!!!!!!

  4. Ana Says:

    Ohhhh, Diossss, cómo lo sabessss…

    VIDEO-CLIIIIIPPPPP!!!!!

    Con mi nuevo vestido de flecos!!!!!

    Me encantaaaaa!!!!

    Mañana, MÁS

  5. monica Says:

    Yo para mi desgracia no tengo ningún sentido del ridículo, que quiere decir esto, que yo bailo en cualquier sitio, y no es que yo sea toda una estrella del baile, ya me gustaría, pero me desato, y empiezo a moverme sin control, no es la primera vez que me pillan en la ofi con una pedazo de cristalera que tengo que da a la calle y yo como si nada meneo va meneo viene, y la gente viendo el escaparate sonriente, pero lo mejor es cuando estás en un local y te ponen esas tipicas canciones de despechadas, entonces es cuando empieza el show, cantando como si me estuviese pasando a mi “dejame, no juegues mas conmigo….” total que yo no tengo sentido del ridiculo ninguno y ni siquiera necesito de una copa, un trapito de mintmelon para estar mona, una canción un poco animada y me convierto en “dancing queen” jajajja